BUENOS AIRES.- Una testigo que asistió al militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, luego de haber recibido un balazo de una patota de la Unión Ferroviaria (UF), aseguró que el joven "no hablaba, tenía los ojos abiertos, grandes, y no tenía fuerzas".

"Mariano tenía una pierna arrollada, otra estaba estirada, trate de bajarle la cabeza, pero él no hablaba", contó la testigo María Villalba al declarar ante el Tribunal Oral 21 en el juicio que se sigue al jefe de la UF, José Pedraza, y otros 16 acusados. También recordó que asistió a otra compañera suya herida de bala, Elsa Rodríguez: "pensé que se había resbalado. No me da la mano cuando le di la mía, la miro a los ojos y estaban cerrados, la agarro de la pera para darle una bofetada y le veo en el costado de la frente un agujero hondo en la sien".

Ese 10 de octubre un grupo de trabajadores tercerizados de la línea Roca, que protestaba por 117 despidos y reclamaba pasar a planta permanente, planeaba cortar las vías de trenes a la altura de la estación Avellaneda, como ya habían hecho en otras oportunidades. En esa oportunidad se lo impidió la presencia de un centenar de ferroviarios de los talleres de la estación de Remedios de Escalada y personas ligadas a la Unión de Gestión Operativa Ferroviaria (Ugofe).

En este juicio el ex barrabrava Cristian Favale y el ferroviario Gabriel Sánchez están acusados como supuestos autores materiales del asesinato y las heridas, mientras que otros seis empleados de la UF están sindicados como integrantes de la patota que con distintos roles participaron del ataque. En tanto, Pedraza y su segundo en el gremio, Juan Carlos "Gallego" Fernández, están sindicados como los instigadores. (DyN)